30 de septiembre de 2013

 
Voy por la vida buscando cosas que me hagan sentir viva. 

Muchas veces siento que vivo por inercia, por el solo hecho de estar respirando, siguiendo un camino en linea recta a una velocidad que no me deja admirar el paisaje. 
Siento que la rutina me roba días, que el mundo solo gira y gira y mientras tanto desperdicio tiempo si darme cuenta. Que los segundo se van volando, los meses no tardan tanto y el calendario cambia cada vez más rápido de año.

Me busco a mi misma, trato de descubrirme, entenderme y entender lo que me rodea. 

Me encuentro en un mundo lleno de injusticias y tristezas, heridas y maltratos. En un mundo donde no es tan fácil hacer las cosas bien, donde hay demasiado por mejorar. 

Quiero ser más que otra lápida olvidada en un triste cementerio de por ahí, más que una lágrima en la cara de alguien que me quería, una misa en mi memoria o una foto en el living. 

Quiero quedar en hechos, dejar acciones, cambios, recuerdos que valga la pena recordar. 

Quiero ayudar a otras personas y dejarles parte de mi vida en la suyas. 

Me siento diminuta en algo enorme, perdida entre la gente, una más de millones. Sin saber para donde ir ni como hacer sigo buscando...

19 de septiembre de 2013

  
Si el país de las maravillas estuviera tan cerca como el disfraz que usamos para creer que en verdad podemos escapar de la realidad con una peluca y maquillaje quizás sería más fácil ser feliz en vez de vivir en este juego de mentiras a mi misma donde en el fondo sé que pasa pero tengo la idiota ilusión de que si hago como si no lo viera simplemente en algún momento dejará de pasar, como por arte de magia o cuestiones del destino. 

Soy consiente de que para vivir de verdad necesito dejar de pintar las rosas blancas para que sean rojas; asumir y enfrentar pero la realidad lastima. 

¿Para qué prender el noticiero si en mi burbuja no duele tanto salir a la calle? 
¿Porqué no ponerme auriculares en vez de escuchar la  discusión que hay en la habitación de al lado? 
¿Porqué no irme a mi pieza, encerrarme, leer y ser un personaje más en un mundo inventado? 
¿Porqué no dejar todo en manos de "los grandes" para que se hagan cargo? 
Y, ¿Qué pasa ahora que estoy creciendo? ¿Qué va a pasar cuando "la grande" sea yo
¿Cómo lograr cambios importantes siendo una más en siete mil millones? 
¿Cómo evitar la guerra en Siria o calmar el hambre mundial?
¿Está tan mal evadir lo que no puedo cambiar? Si dejara de evadirlo ¿Podría cambiar en algún momento algo? 
¿Podría vivir tranquila sabiendo que lo único que hice fue escapar

Aunque quiero un mapa al país de las maravillas o un viaje a Nunca Jamás, seguir en esta edad por siempre y dejar que "los grandes" sean otros no queda alternativa y tengo que enfrentarme día a día a esta aventura de estar viva y recordar que no puedo (aunque quiera y sea más fácil) pasar por el mundo como simple espectadora porque desde esa postura las cosas solo seguirán como están y las soluciones de todo lo que está mal tienen que dejar de ser sueños y convertirse en nuestra realidad. Tenemos que ayudar todos para construir nuestro propio País de las Maravillas.

31 de agosto de 2013

Muere lentamente quien no viaja, 
quien no lee, 
quien no escucha música, 
quien no halla encanto en sí mismo. 
Muere lentamente quien destruye su amor propio, 
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, 
repitiendo todos los días los mismos senderos, 
quien no cambia de rutina, 
no se arriesga a vestir un nuevo color 
o no conversa con desconocidos. 
Muere lentamente quien evita una pasión 
y su remolino de emociones, 
aquellas que regresan el brillo en los ojos 
y restauran los corazones destrozados.
Muere letamente quien no gira el volante 
cuando esta infeliz con su trabajo o su amor.  
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño, 
quien no se permite al menos una vez en la vida 
huir de los consejos sensatos.
Vive hoy, haz hoy, arriesga hoy. 
No te dejes morir lentamente. 
No te olvides de ser feliz.
                                                                                                       Pablo Neruda

12 de agosto de 2013

Después de vivir la reacción de una ciudad que nunca vi tan movilizada, de sentir el dolor en el aire, de escuchar lo que es el silencio, el respeto, de darme cuenta que solo bastaba que haya gente necesitada para encontrar gente dispuesta a ayudar. En un momento en el que cada vez me costaba más tener fe en las personas, en una sociedad que aparenta individualismo y se muestra egocéntrica y consumista, que en el día a día da la impresión de estar yendo de mal en peor, lo que pasó más allá de lo terrible y conmovedor de la tragedia en sí, es reconfortante y me da orgullo de mi ciudad y mi gente, y me muestra que todavía hay amor y caridad. 
El bombero, el rescatista, el psicólogo, medico, enfermero, el que lleva donaciones, es voluntario y se queda ayudando desde donde puede, todos ellos son los héroes que hay que reconocer, aplaudir y admirar y sobre todo a los que hay que agradecer. 
La ciudad se unió en buenas intenciones, pensamientos y apoyo. Ahora solo resta encontrarle el sentido para poder crecer de lo que paso y que nunca más se vuelva a repetir. 
FuerzaRosario 

6 de agosto de 2013

Creo que lo que más espero es ser completamente libre, sin depender de nadie a quien pedirle permiso para hacer las cosas, ni darle explicaciones de lo ya hecho. Pero a la vez esto implica hacerme cargo de lo haga y diga, de lo que decida, saber que sobre cada acto vendrá una inevitable consecuencia y que más de una vez me va a tocar hacerme cargo de las consecuencias de los actos de otros, resolver problemas, definir situaciones que afecten el resto de mi vida, construirme a cada paso.

Y si bien cuando la vida golpea un poco seria tan lindo poder huir y quedarme encerrada en el mundo de los libros que leo para evadir lo que pasa, en la canción que me salvo de esa tarde triste, en lo que idealizo de mi vida, mi futuro, en los sueños, estaría viviendo sin vivir, dando un paso insignificante por un mundo del que no recibí ni al que le dí nada, solo una persona más de tantas que dejan todo tal y como estaba sin su presencia, como si no hubiera existido. 

Sabiendo que no es lo que quiero para mi vida, aumenta aún más la responsabilidad de cargar con esa linda pero dura condena de ser libres, queriendo hacer, ser y dar mucho más pero encontrando permanentemente dificultades, dudas e inseguridades, muchas veces perdiendo tiempo sin poder avanzar por estar estancada en un pasado, tal vez mejor, pero que ya pasó o demasiado aislada del hoy planeando un futuro que puede que nunca llegue. 

Viviendo librada a la suerte y el azar de mi destino y el de los demás, siguiendo caminos que se cruzan o separan muchas veces sin razones a la vista y otras por causa y responsabilidad nuestra. Soñando un mundo mejor pero por sobre todas las cosas intentando actuar en el hoy para conseguir que ese sueño no sea solo una utopía. 
El tiempo pasa y ayuda a ver las cosas alejadas, sin todos los sentimientos encontrados que generan las situaciones, ayuda a ser fría y analizar mas objetivamente los hechos. 
No se si cura heridas pero ayuda a cicatrizar, aceptar, resignar. Hay cosas como la distancia que con el tiempo solo agrandan su magnitud y lo que los primeros días no era nada después de años duele, se extraña y cada minuto mas en el reloj es un minuto menos con el otro, sin embargo en esa distancia se puede aprender a convivir con los dolores, a entender los porqué y para qué de lo que pasa y a crecer en todos sentidos.
El tiempo me demuestra segundo a segundo que la vida sigue a pesar de todo, que de cada situación hay que tomar lo que sirva para el resto del camino pero aunque quiera no existe un botón de pausa en buenos momentos solo existe la memoria para llevarlos conmigo y que me den fuerzas al seguir caminando. 

1 de agosto de 2013

Presiones. 
Presiones propias, auto exigencia, presiones que presionan sin querer presionar, comentarios que sin intenciones suman peso a la mochila, presiones sociales. Están por todos lados y en todo el mundo, desde el momento en que al prender la televisión cada propaganda o programa nos instala ideas de perfección, belleza y felicidad que no tienen nada que ver con la realidad pero aun así, creamos en ellas o no, nos vemos condenados a seguirlas y adaptarnos para pertenecer. 
Todos esperan de uno lo mejor, todas su expectativas están puestas en cada actividad que realizamos y aunque no sea así es lo que sentimos. Vivimos tratando de complacer y agradar a los demás y en esa búsqueda de puros estereotipos muchas veces nos perdemos a nosotros mismos, confundimos lo que somos con lo que queremos o debemos ser. 
Parece tan simple, simplemente haría falta hacer oídos sordos a todo lo que nos lastima, bastaría con no pensar tanto en la mirada del otro, en ser como soy sin importar a quien pueda caerle bien o mal. Sería mejor poder aceptar que una nota no vale tanto, que no es necesario ser la mejor en todo lo que haga, que nadie espera que lo sea, que si esperan que lo sea es problema de ellos y no mio. 
Y ojalá todo fuera tan fácil como saber que hacer. Sé que es lo mejor, lo correcto, sin embargo a la hora de actuar la cosa se complica más. 

27 de julio de 2013

Tratando de vivir en el ahora, disfrutando el presente, aceptando que soy este instante y nada más, sin pensar en que vendrá ni pendiente del porqué de lo que ya pasó pero aún así sabiendo que gracias a ese pasado soy lo que soy y que con lo que hago construyo el futuro que me espera. 
Intentando ponerle pausa a este mundo de locos, en el que la rutina me lleva y el tiempo me corre, donde muchas veces parece que si no se corre se esta fuera de carrera y en cuanto bajo la velocidad me encuentro rodeada de la gente que quiero, haciendo cosas que me gustan, aprendiendo día a día, me encuentro conmigo misma y lo que parecía imposible no era tan difícil, ni lo malo tan malo, ni el tiempo tan poco. 
Finalmente todo se resume en la mirada de un bebe, la risa con amigas, un abrazo, una mañana de mates patinando en el parque, un mate cocido mirando las montañas, música en la ruta, una foto de alguien que necesito más cerca de lo que tengo, una noche de películas, una tarea para el lunes, una prueba a mitad de semana, un café, un libro y una ventana, una decisión importante, preguntas sin respuestas, respuestas nuevas a viejas preguntas, sentimientos sin control, pensamientos que preferiría no pensar, una tarde de lluvia, horas escuchando música, aprender de todo un poco, tratar de ser mejor, vivir segundo a segundo.   
"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento"

21 de junio de 2013

«Tarde o temprano la vida nos muestra el verdadero valor de las cosas y al fin de cuentas, lo único que resiste a los efectos del tiempo, son los recuerdos y los momentos que nos llevamos. Porque el destino es una adivinanza de aquello que todavía no hicimos, no hay nada escrito para nosotros, sino que somos lo que escribimos, de eso se trata esa aventura loca de andar nuestro camino, esta conexión de maravillas y sueños para nosotros se llama destino.»

1 de junio de 2013

  "Son mi escudo ante el miedo y aunque se derrumbe el cielo nunca van a estar solas, por que siempre estaré"